El DFS-3 es un dispositivo de protección diseñado para bombas sumergibles equipadas con sensores de sello y temperatura, capaz de detectar oportunamente fallas críticas que pueden dañar el equipo.
Monitorea la presencia de humedad en el sello, identificando la pérdida de aislamiento provocada por la mezcla de agua y aceite, lo que permite prevenir fallas eléctricas graves.
Además, supervisa la temperatura del motor, desconectando automáticamente la bomba en caso de sobrecalentamiento, protegiéndola contra daños y prolongando su vida útil.